Los contratos de alquiler de viviendas seguirán teniendo, por séptimo mes consecutivo, un límite del 2% hasta finales de año. 

Desde el mes de abril, los contratos de alquiler de viviendas firmados con una vinculación al Índice de Precios al Consumo (IPC) han dejado de sufrir los vaivenes de un momento económico de fuerte incertidumbre. 

Y es que los meses de junio, julio y agosto tienen récord de más de dos dígitos (10,8%). Septiembre ha dado un respiro con un 8,9%. 

Por tanto, en el actual contexto, a los inquilinos que les toque revisar su alquiler hasta final de año, pasarán a pagar una renta media de casi 710 euros mensuales a nivel nacional, lo que supone 14 euros más al mes frente a hace un año. 

Capitales como San Sebastián, Barcelona o Madrid superarán los 200 euros anuales de incremento de las rentas para dejar unos alquileres medios de 969 euros, 928 euros y 867 euros, respectivamente.