Publicado: 29 de Octubre de 2014

Las plusvalías que obtiene un contribuyente por la venta de una vivienda se corrigen en el IRPF por los coeficientes de actualización. Ello implica una reducción de la ganancia a efectos fiscales por la inflación y, en consecuencia, pagar menos impuestos. Además, si la vivienda fue adquirida antes de 1994, la plusvalía se reduce todavía más por la aplicación de los llamados coeficientes de abatimiento. Se trata de dos beneficios fiscales que desaparecen en la reforma fiscal que el Gobierno aprobó y que actualmente se tramita en el Senado. Sin embargo, en las últimas semanas se han multiplicado las presiones para que Hacienda reformule su propuesta inicial o la suavice. Asociaciones fiscales, el sector inmobiliario o dirigentes populares como el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, han reclamado que el Ejecutivo reformule su propuesta. Si bien Hacienda se mostró inflexible en un primer momento, ahora abre la puerta a introducir cambios en el trámite parlamentario. Moncloa apuesta por esta vía ante las críticas recibidas y para no soliviantar al potencial votante del PP.

Los coeficientes de abatimiento se introdujeron en 1992 y se suprimieron parcialmente en 1996 y 2006. Se fijaron regímenes transitorios de tal forma que hoy un contribuyente tiene derecho a aplicarse los coeficientes de abatimiento si la vivienda se adquirió antes de 1994 y por el período transcurrido desde la fecha de adquisición hasta el 19 de enero de 2006. Una fórmula algo rocambolesca, pero con importantes efectos fiscales. CincoDías ha elaborado un simulador para calcular el efecto de la reforma fiscal en el caso de las ventas de casas. Por ejemplo, si un contribuyente compró una vivienda en 1976 por dos millones de pesetas (12.020 euros) y la vende ahora por 200.000 euros, pagará por la plusvalía lograda 10.869 euros si la operación se cierra el 31 de diciembre de este año. En cambio, esta misma venta realizada a partir del 1 de enero de 2015 tendrá un coste fiscal de 43.995 euros si se aprueba la reforma fiscal con su redacción actual. La diferencia es notable. Los coeficientes de abatimiento también se aplican para otras ganancias patrimoniales derivadas de la venta de acciones o de fondos de inversión

Hacienda recuerda, además, que las plusvalías tributan en el tramo del ahorro del IRPF, cuyos tipos se reducen sensiblemente con la reforma tributaria. Por otra parte, entiende que no resulta lógico mantener regímenes transitorios que se remontan 20 años. Si bien la supresión de los coeficientes de abatimiento afecta solo a viviendas adquiridas antes de 1994, la eliminación de la corrección monetaria perjudica a todas las ganancias derivadas de la venta de una casa, con independencia de la fecha de adquisición. Cada año, los Presupuestos Generales del Estado publican los coeficientes de actualización que permiten reducir la plusvalía a efectos fiscales. 
(Cinco Días, 28-10-2014)