Publicado: 25 de Septiembre de 2014


La reforma fiscal supondrá un coste para las arcas públicas de unos 9.000 millones en los dos próximos años. Aunque el Ejecutivo avanzó que presentaría una reforma integral del sistema fiscal, lo cierto es que su proyecto se asienta casi exclusivamente en dos patas: la rebaja de los gravámenes y tramos en el IRPF y del tipo nominal del impuesto de sociedades. En el IRPF, el cambio consiste básicamente en retirar en los dos próximos años —se aplicará en dos fases— la subida de impuestos que el Gobierno del PP aprobó nada más llegar al poder. Apenas simplifica el tributo aunque reduce de siete a cinco los tramos y recorta los tipos marginales. El efecto es que la rebaja afectará sobre todo a las rentas más bajas y a las muy altas. Para la mayoría supondrá un ahorro de apenas unos 20 o 30 euros al mes.

La reforma del impuesto sobre sociedades consiste en una rebaja del tipo nominal que grava el beneficio de las empresas del 30% actual al 25% en 2016. A cambio se limitan algunas de las deducciones y desgravaciones que se aplican las empresas para reducir su factura fiscal, como los gastos financieros, amortizaciones, créditos fiscales o pérdidas de valores en el extranjero.
(El País, 19-09-2014)